Microdermoabrasión con punta de diamante

La técnica de microdermoabrasión con punta de diamante se aplica sobre la piel vieja que deseemos desechar mediante unas puntas cubiertas por partículas diminutas de diamante de diferente grosor.

Esta técnica se lleva a cabo con una máquina específica diseñada para tal fin que activa las partículas de diamante a alta velocidad sobre la zona de la piel que recibirá el tratamiento.

Microdermoabrasión con punta de diamante

La microdermoabrasión con punta de diamante es una técnica muy moderna que se diferencia de otras técnicas que pretenden los mismos resultados por la gran precisión de su tecnología sobre la superficie que queremos exfoliar. Por ejemplo, podemos ir directamente al punto de acné y disolverlo sin dejar marca alguna. Sin duda este nivel de precisión hace de este tipo de microdermoabrasión una técnica a tener muy en cuenta.

La razón de que las puntas de diamantes sean de diferentes tamaños es por el tipo piel donde queramos que haga efecto, que requerirán un grado de exfoliación distinto. Sobre una piel delicada con manchas pequeñas aplicaremos puntas de diamante de grosor mínimo. Sobre una piel más gruesa con cicatrices aplicaremos una microdermoabrasión con punta de diamante más grueso.

El sistema se encarga de succionar las partículas de desecho y las células muertas de la superficie de la piel dando una nueva vida a la epidermis y a la dermis.

Al igual que otras técnicas de microdermoabrasión, la de punta de diamante no produce dolor alguno y permite irse a casa al paciente nada más acabar la sesión sin ningún problema.

Cuando elegir microdermoabrasión con punta de diamante

En general se suele aplicar cuando la piel empieza a envejecer y muestra algunos defectos, o cuando la piel ha sufrido algún accidente o enfermedad que ha dejado secuelas.

En el grupo del envejecimiento están las arrugas, las manchas típicas de la edad o piel opaca y poco vital.

El resto de motivos por los que acercarse a una microdermoabrasión con punta de diamante pueden ser los puntos negros, el acné, los poros abiertos, manchas o pigmentación de cualquier tipo, marcas que ha dejado el paso del acné o cicatrices pequeñas.

Sesiones de microdermoabrasión con punta de diamante

La aplicación de las sesiones son de 20 minutos aproximadamente y se deben repetir cada 7 o 10 días. Los resultados no se pueden observar directamente después de cada sesión, veremos sus beneficios progresivamente con el paso de los días.

Durante la sesión no hay dolor, se siente como un leve masaje. Nada más acabar la sesión puede enrojecerse la piel en la zona que se haya aplicado el tratamiento, aunque lo normal es que desaparezca en el mismo día.

Después de la sesión se suele aplicar una crema hidratante con protección solar si el tratamiento ha sido en la cara.

Por supuesto cada caso y cada piel son distintos, y recae sobre el médico determinar las indicaciones a seguir después del tratamiento, aunque se puede hacer vida totalmente normal. Sólo debemos evitar la exposición al sol mientras lo recomiende el especialista.

También conviene hacer una aclaración importante, y es que la microdermoabrasión con punta de diamante la puede recibir cualquier persona aunque no tenga problemas aparentes en la piel, ya que esta técnica básicamente limpia y rejuvenece la piel y eso nos viene bien a cualquiera. Son aplicables indistintamente para mujeres y hombres.

Video de microdermoabrasión con punta de diamante

Hoy por hoy se puede decir que la microdermoabrasión con punta de diamante es una de las mejores alternativas rápida y sin efectos secundarios para mantener la piel sin impurezas, limpia y joven. Si tienes experiencia puedes adquirir un equipo casero de microdermoabrasión en nuestra tienda.

¿Has recibido sesiones de microdermoabrasión con punta de diamante el alguna ocasión? Nos encantaría saber cómo ha sido tu experiencia, con qué problema fuiste al especialista, si este ha remitido y qué beneficios has obtenido.